La bola de nieve: el interés compuesto explicado
Cuando lo que ganas también empieza a ganar. Por qué el tiempo vale más que la cantidad.
6 min de lecturaInvertir y la bola de nieve
Imagina una bola de nieve que rueda cuesta abajo: cuanto más grande es, más nieve recoge en cada vuelta. Con el dinero pasa lo mismo cuando reinviertes lo que ganas en lugar de gastarlo.
Con interés simple, 1.000 € al 6 % te dan 60 € cada año, siempre lo mismo: en 10 años, 1.600 €. Con interés compuesto, el segundo año ganas el 6 % de 1.060 €, el tercero el 6 % de 1.123,60 €… y en 10 años tienes 1.790,85 €. Al principio la diferencia es pequeña; con los años se dispara.
Por eso el tiempo pesa tanto. Si inviertes 50 € al mes durante 40 años con una rentabilidad media del 6 % anual, habrás puesto 24.000 €, pero podrías acabar con unos 99.500 €. Si empiezas diez años más tarde, con la misma aportación tendrías unos 50.000 €: la mitad, por solo 6.000 € menos aportados.
La bola de nieve también rueda en tu contra: las deudas con intereses altos, como las tarjetas revolving o los minicréditos, crecen igual de rápido. Antes de invertir, sal de las deudas caras.
Y un aviso honesto: en la vida real las inversiones no suben un 6 % fijo cada año. Hay años muy buenos y años de caídas fuertes. La rentabilidad media solo tiene sentido a largo plazo, y nadie la garantiza.
pruébalo tú
Tu bola de nieve
- Lo que pones tú
- 18.000 €
- Lo que pone el interés
- 32.226 €
- Tu bola de nieve
- 50.226 €
Simulación con una rentabilidad fija para entender el interés compuesto. En la realidad, las inversiones suben y bajan, y las rentabilidades pasadas no garantizan las futuras.
Contenido educativo. No es asesoramiento financiero.
